Como ajustarse la mascarilla correctamente?

Debido a la pandemia, el uso de mascarillas se ha disparado, generando problemas de abastecimiento. Es por ello que algunas empresas empezaron a producir mascarillas supuestamente EPI (FFP2) con un diseño no visto anteriormente (sujeción por las orejas). Entre la existencia de estos nuevos diseños, las mascarillas que no cumplen la normativa y las falsificaciones han surgido muchas dudas, que aquí te respondemos, respecto al uso de las mismas.  Cabe recordar que, tanto las mascarillas quirúrgicas como las higiénicas, tienen una eficacia de ajuste muy inferior a las mascarillas auto filtrantes, debido a que no están diseñadas para filtrar el aire inhalado (no son EPI). Aunque algo protegen, la eficacia de filtración bacteriana de quirúrgicas e higiénicas no es comparable con la eficacia de filtración de las mascarillas auto filtrantes.
Las quirúrgicas/higiénicas pueden ser usadas por la población en general en el exterior, o en interiores bien ventilados, siempre que se respeten distancias y aforos.
¿Qué determina la eficacia de una mascarilla?
Si la mascarilla que usamos está certificada y cumple con la normativa, lo más importante en relación a la eficacia de una mascarilla pasa a ser el Factor de Ajuste (FA*), que mide lo bien ajustada que está a la cara del usuario.
Con este factor podemos determinar si una mascarilla es apta para protegernos en entornos peligrosos. Nosotros solíamos decir “las mascarillas cumplen con la normativa, pero nuestras caras NO”. ¿Por qué el Factor de Ajuste pasa a ser lo más importante?
Si existen fugas, provocadas por una mala adaptación de la mascarilla a la cara, que dejan espacios por donde pase el aire contaminado, existe el riesgo de inhalar aerosoles, y como sabemos, el coronavirus se transmite a través de aerosoles. Si no lo tenemos en cuenta, la sensación de falsa seguridad puede ser las causas de muchos contagios.  Conclusiones
En el momento de comprar una mascarilla, hay que tener en cuenta que muchas no se ajustan correctamente con la cara, y se debe elegir una acorde a nuestra fisionomía.
Una vez está garantizado que la mascarilla que vamos a utilizar está correctamente certificada y, por lo tanto, cumple la normativa, el factor más importante a tener en cuenta es el correcto ajuste de la mascarilla, que impide o minimiza que respiremos los aerosoles que puedan contener el coronavirus y contagiarnos.
Se recomienda realizar el correcto ajuste por el clip nasal y, a ser posible, evitar el ajuste por las orejas y el vello facial, que impide un correcto ajuste.
Es recomendable invertir un tiempo en comprobar el ajuste de la mascarilla “sealing test”.
Hay que tener en cuenta que las mascarillas quirúrgicas y las higiénicas no son EPI, por lo tanto, no se les puede pedir el mismo nivel de ajuste ni de filtración que a una mascarilla FFP2.
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